domingo, 29 de enero de 2012

Solo el amor alumbra lo que perdura

Querida Lena:
Hoy me he levantado pensando que, quizás, nuestras debilidades, nuestros límites, nuestras partes oscuras tengan como propósito el desarrollar el amor, la comprensión y la aceptación de eso que no nos gusta.
Al fin y al cabo, solo el  amor alumbra lo que perdura, solo el amor convierte en milagro el barro

sábado, 21 de enero de 2012

...pues el delito mayor del hombre es haber nacido

Querida Lena:
Hoy me he despertado como la viejilla 
que estoy empezando a ser, con dolores en las articulaciones y en el alma.
Muchas veces, en muchas actividades, en grandes áreas de mi vida siento un malestar incesante, como un ruido de fondo que permanece constante.
No ahora, cuando escribo esto. Ahora me siento ligera, relajada y feliz.
Pero volviendo a esta mañana, tuve una imagen clarísima de mí misma. Me veía como un caballo cuyo jinete es la culpa. La culpa me espolea, me dirige, tira de las riendas. Yo corro a galope tendido, tratando de alcanzar algo que me libere de tan molesto jinete, pero es él quien dirige, nunca me conducirá a desembarazarme de él. Delante de mis ojos, a modo de señuelo, llevo un trapo amarrado a un palo. Se mantiene invariable a la misma distancia, por más que corra nunca lo podré alcanzar. Es una trampa para mantenerme corriendo.
El trapo es la perfección, el éxito, todo lo que quiero hacer bien para escapar de la culpa.
Paso de imagen, de diapositiva.
En la siguiente aparece un Dios tonante, señor todopoderoso con el triángulo en la cabeza, el ojo que todo lo ve, que vigila todo lo que hago y lo pesa en la balanza. Casi siempre el platillo se inclina hacia la M de mal..
Yo soy mujer. Dentro llevo esta imagen masculina del poder, del juez, del creador de culpa. Pero la culpa, el jinete, puede disfrazarse. Puede aparecer con el aspecto y la voz de Carlos o de cualquier compañera de trabajo. El canal para que aparezca está abierto, tiene una autopista formada en mis conexiones neuronales.
Soy mujer, también tengo una diapositiva de la diosa, de la madre que invalida, que me dice constantemente: tú no vales, nada de lo que haces sirve, no deberías haber nacido.
La siguiente diapositiva es la consecuencia: me duele profundamente. Se ve una huerfanita llorando, abandonada, viviendo una situación injusta.
Luego aparece otra imagen: la reacción. La rabia, Kali la negra. Mataría a la culpa, al jinete, a Dios; me dañaría a mí misma, al caballo, para liberarme. Rabia, odio, destrucción.
Ninguna de estas imágenes me libera, me produce bienestar.
Todas son mi herencia.
Cargo con ellas, pero no me siento atada inexorablemente a ellas. Siento que en esta partida, puedo jugarlas o no. Siento que puedo elegir.
Apago el proyector. No quiero más imágenes ni más teorías. Solo hago conectar con lo que vivo.
Atravieso la puerta, saludo, estoy bien.

…….
qué delito cometí   
contra vosotros naciendo;   
aunque si nací, ya entiendo   
qué delito he cometido.   
Bastante causa ha tenido   
vuestra justicia y rigor;   
pues el delito mayor   
del hombre es haber nacido.
Calderón de la Barca - La vida es sueño