sábado, 24 de diciembre de 2011

Deseo de navidad


Querida Lena:
Hoy, 24 de diciembre, estoy de nuevo en mi ciudad. Mi marido está en la cocina, preparando los volovanes para mañana y yo, aprovecho un ratito para escribirte.
El ajetreo, el bullicio, los reencuentros con las personas y con los recuerdos de los años de la infancia… Las luces de colores, los villancicos, la melancolía, comer y beber…
Un montón de ingredientes que conforman el sabor de mis navidades.
Antes de irme, me dijiste que las navidades podían ser interpretadas como una época de renovación. Sabes que soy aficionada a los ritos y las celebraciones y sí, este año tengo también un deseo de navidad.
Esta nochebuena voy a bajar a cenar ilusionada, esperando nuevamente un milagro. Un milagro chiquitito, imperceptible. No un movimiento sísmico que haga rotar toda mi vida, sino un ajuste ligero y para siempre.
Hoy pido que el MIEDO y la CULPA dejen de tener un espacio prioritario en mi vida, que no dirijan más mis respuestas, que se conviertan en dos compañías pequeñas, a las que de vez en cuando atiendes con afecto y tranquilidad.
Esta nochebuena no quiero que cenen conmigo en el comedor principal; les he buscado un buen sitio en un establo cercano, junto a un buey, una mula y un niño, que, estoy segura, sabrán qué hacer con ellos.
Besos y feliz navidad.
Marta

sábado, 19 de noviembre de 2011

Sobre la dependencia de la opinión ajena

Querida Lena:
Reflexionando sobre la importancia que concedemos a la opinión de los demás sobre nosotros y cómo esto nos condiciona, encontré este texto tan esclarecedor de Anthony de Mello. Te lo mando desde la soledad de este sábado plácido.

¡Con qué facilidad nos dejamos engañar por el juicio de los demás y nos formamos una imagen de nosotros mismos basada en ese juicio…! Para liberarte de verdad necesitas escuchar las cosas buenas y malas que ellos quieran contarte, pero no has de reaccionar con mayor emoción que la que manifiesta un ordenador cuando le introducen datos. Y es que lo que ellos digan acerca de ti revela mucho más sobre ellos mismos que sobre tu persona.
En realidad, también tiene que ser consciente de los juicios que tú hagas acerca de ti mismo, porque incluso estos se basan, por lo general, en los sistemas de valores de las personas que te rodean. Si juzgas, condenas o apruebas, ¿acaso ves la realidad? Si contemplas algo a través del prisma del juicio, de la aprobación o de la condena, ¿no es ese el principal obstáculo para comprender y observar las cosas tal como son?
Cuenta hasta diez cuando una persona te diga que eres alguien muy especial para ella; si aceptas el cumplido, empezarás a acumular tensión. ¿Para qué quieres ser especial para alguien y someterte a semejante clase de juicio aprobatorio? ¿Por qué no contentarte simplemente con ser tú mismo?
Cuando una persona te haga saber lo especial que eres para ella, todo lo más que puedes decir es: “Esta persona, dados sus gustos y necesidades, sus instintos, sus apetencias y sus proyecciones, siente una especial atracción hacia mí, lo cual no dice nada acerca de mí como persona” En el momento en que aceptes el cumplido y te complazcas en él, habrás dado a esa persona el control sobre ti. temerás constantemente que conozca a otra persona que le resulte muy especial y te haga perder la posición de privilegio que ocupas en su vida. Consiguientemente, te pasarás la vida bailando al son que ella quiera tocar y respondiendo a sus expectativas, con lo cual habrás perdido tu libertad. En suma, habrás conseguido depender de ella para ser feliz, porque has hecho que tu felicidad dependa del juicio de ella acerca de ti.
Por si fuera poco, aún puedes empeorar las cosas poniéndote a buscar a otras personas que te digan lo especial que eres para ellas e invirtiendo un montón de tiempo y energías en asegurarte de que nunca van a cambiar esa imagen que tienen de ti. ¡Qué forma de vivir más agotadora…! De pronto, el miedo hace acto de presencia en tu vida; miedo a que se destruya tu imagen.
Pero si lo que buscas es audacia y libertad, tienes que deshacerte de ese miedo. ¿Cómo? Negándote a tomar en serio a cualquiera que te diga lo especial que eres para él. Las palabras “Tú eres algo muy especial para mí” tan solo dicen algo acerca de mi actual disposición con respecto a ti, de mis gustos, de mi actual estado de ánimo y de la fase evolutiva en que me encuentro. No dicen otra cosa. Acéptalas, pues, como un simple dato y  no te alegres por ellas. Lo que puede alegrarte es mi compañía, no mi cumplido, mi actual interacción contigo, no mi elogio.
Y, si eres juicioso, me animarás a descubrir a otras personas igualmente especiales, para no verte nunca tentado de aferrarte a esa imagen que yo tengo de ti. No es dicha imagen la que ha de procurarte gozo y contento, porque eres consciente de que la imagen que yo tengo de ti puede cambiar muy fácilmente. Lo que has de disfrutar, pues, es el momento presente, porque, si te complaces en la imagen que yo tengo de ti, entonces te tendré controlado, y te dará miedo ser tú mismo, por temor a hacerme daño; te dará miedo decirme la verdad y hacer cualquier cosa que pueda deteriorar la imagen que yo tengo de ti.
Aplícalo ahora a cualquier imagen que la gente tenga de ti y que te haga ver que eres un genio, un sabio, un santo o algo parecido; siéntete halagado, y en ese momento habrás perdido tu libertad, porque en adelante no dejarás de esforzarte por conseguir que no cambien de opinión. Temerás cometer errores, ser tú mismo, hacer o decir cualquier cosa que pueda dañar esa imagen. Habrás perdido la libertad de ponerte en ridículo, de ser objeto de bromas y chanzas, de hacer y decir lo que a ti te parezca, en lugar de lo que parece encajar con la imagen que los demás tienen de ti.
¿Cómo se acaba con esto? A base de muchas horas de paciente estudio, concienciación y observación de lo que tan estúpida imagen te proporciona: una emoción mezclada de inseguridad, falta de libertad y sufrimiento. Si logras ver esto con claridad, te desaparecerán las ganas de ser especial para nadie o de que nadie te tenga en una elevada consideración, no temerás andar con pecadores y personajes de dudosa reputación y harás y dirás lo que te plazca, sin importarte lo que la gente piense de ti. Conseguirás ser tan falto de auto-conciencia como los pájaros y las flores, demasiado ocupados en la tarea de vivir como para preocuparse lo más mínimo de lo que los demás puedan pensar de ellos y de si son o dejan de ser algo especial para otros. Y, al fin, lograrás ser libre y audaz.
(Una llamada al amor. Anthony de Mello)

sábado, 8 de octubre de 2011

MANIFIESTO DAR ESPERANZA AL FUTURO

SALVAGUARDAR LA DEMOCRACIA EN EUROPA
Creación de un parlamento constituyente por el estado democrático europeo

En un grupo italoespañol de reflexión sobre la persona y comunidad, ha surgido el deseo de contribuir con algunas reflexiones y una propuesta al nuevo movimiento de ilusión y cambio que acontece en España y en buena parte del planeta.
Deseando que toda esta revolución no quede limitada en sus resultados, como sucedió en el 68, se necesita, no sólo una fuerte reclamación del desacuerdo con la dinámica actual de la política y sus partidos, sino que hay que dar instrumentos de cómo y qué hacer para garantizar un resultado óptimo, sin arriesgarnos a perdernos en el populismo o en el extremismo.
Vivimos un momento en el que el poder financiero está poniendo en riesgo la democracia que la humanidad ha conquistado a lo largo de su recorrido histórico. Los sistemas políticos actuales siguen fomentando la obediencia y la mansedumbre en detrimento de la conciencia y la creatividad constitutivas de cada ser humano. Para superar estas condiciones consideramos que la actual revolución puede llevar a la persona a confiar plenamente en sus posibilidades de autotransformación y a actuar en consecuencia a esas capacidades.
Si la democracia es el espacio donde el ciudadano puede expresar su singularidad y superar las injusticias humanas fruto de la casualidad de su nacimiento (familia, territorio, país…), entonces la construcción de un estado democrático debe tener presente la necesidad de atender y proteger a todo ciudadano frente a las dinámicas perniciosas del poder y de todas aquellas estrategias cuyo fin sea el menoscabo de la confianza en la capacidad del ser humano para ser más de lo que es y para construir un mundo mejor.
Es la cultura dominante la que ha intermediado en la conciencia personal y que ha presentado la obediencia como el único camino posible, la que ha hecho a las mujeres y hombres frágiles, inseguros, extraviados y dispuestos a acoger todo proyecto externo que les prometa seguridad, paz y bienestar.
Frente a esta cultura de dominio que niega la esencia libre y creativa del ser humano y le condena a permanecer como espectador pasivo de su vida, y ante el avance de la versión más deshumanizadora del capitalismo neoliberal, se hace necesario presentar como alternativa un sistema en el que el deseo profundo de cada ser humano tenga cabida como una posibilidad real de desarrollo personal y comunitario.
Con esa referencia en el horizonte, es tiempo de apuntalar los derechos cívicos que las pasadas generaciones conquistaron con esfuerzo y de reforzar y desarrollar los instrumentos democráticos existentes para consolidar y mejorar el sistema que ofrece mayores garantías para alcanzar el objetivo irrenunciable de construir ciudadanos libres y conscientes.
En este sentido, con el fin de conservar los principios democráticos en Europa, hoy en riesgo por la hegemonía del poder financiero sobre el poder político, proponemos la creación de un parlamento constituyente europeo, superando una idea ya consolidada, la de la Europa unida, y concretándola en un proyecto de Estado Democrático de Europa, que debe tener la fuerza y los instrumentos que tiene un gobierno legitimado, para lo que se requiere la elaboración de una constitución europea.
Una nueva constitución que ampare al ciudadano y a los gobiernos europeos frente a las pocas manos que constituyen el núcleo del poder económico global, que sirva de verdadero referente político y que promueva una conciencia a nivel europeo sobre la necesidad de recuperar el espacio de la política frente al mercado para la gestión de los asuntos públicos.
Proponemos además aprovechar la manifestación convocada el próximo 15 de octubre a nivel internacional para presentar un eslogan común que pueda ser exhibido en los diferentes países que acojan la protesta, y que es:
EUROPA QUIERE
MAS DEMOCRACIA

domingo, 11 de septiembre de 2011

Doble moral

El lado oscuro de Ghandi

Hola, Lena.
Soy una perfeccionista, lo sabes; no logro entender  el mal, la imperfección... Lo que te envío hoy son unos atisbos realizados de madrugada, que los disfrutes.
La medida que separa la utopía de su realización práctica, la santidad de las flaquezas humanas, el ideal platónico -el mundo perfecto de las ideas-, la belleza de las estatuas y de las imágenes de portada de las revistas frente a nuestra realidad física perecedera, impermanente; la distancia que separa el anhelo de infinito de la finitud que trae la muerte. En esa distancia, en esa medida, en la grieta de las contradicciones es donde reside la fuerza y la grandeza del ser humano.
La distancia entre lo que predicamos y lo que practicamos. Ángela hablando de originalidad y aportación personal y única de cada uno censura el que yo no asista a uno de sus actos. El lado oscuro de Ghandi.
Esa contradicción no debe desanimarte. No es la prueba de que el ser humano está irremediablemente perdido, de que sus esfuerzos son inútiles, de que no conseguirá nunca llegar a la meta de su realización plena.
Hay algo ahí que no logro ver con claridad. Intuyo que ahí radica su fuerza, su originalidad. Para mí es parte de su humanidad, como si esa misma imperfección fuera un emblema, una cualidad humana de donde sacamos nuestros mejores hechos. Me hace sentir cercanía, hermandad. Me aleja de los dioses y de las estatuas.
Vivimos en un cenagal y cultivamos piedras preciosas. Es nuestra aportación al universo.
La raza humana, el valor de la caída, de la superación del pecado, de la limitación. Porque, entonces, surge el amor, la compasión, Dios.

martes, 30 de agosto de 2011

Elizabeth Kubler-Ross

Nació en en 1926 en Zurich (Suiza) y en 1957 se graduó en Medicina en la universidad de Zurich. Siendo estudiante de medicina visitó algunos de los campos de exterminio nazi tras la guerra. Elisabeth se sorprendió de que en las paredes de los barracones donde los judíos esperaban su muerte inminente, los más pequeños, tan jóvenes que ni tan siquiera poseían creencias religiosas, habían dejado plasmados sus sentimientos con respecto a los que les aguardaba. Y lo que más impactó a la joven psiquiatra es que, de una manera natural e instintiva, aquellos niños consideraban la muerte no como un final, sino como un proceso de cambio, una mutación de estado. Como carecían de conceptos para expresar tales sentimientos, aquellos niños lo plasmaron en dibujos de orugas que se transformaban en mariposas. Esos dibujos infantiles tocaron profundamente a Kubler-Ross, quien a partir de entonces se dedicó en cuerpo y alma a crear una nueva cultura sobre la muerte.
El símbolo de la mariposa se convirtió en un emblema de su trabajo, porque para Kubler-Ross la muerte era un renacimiento a un estado de vida superior. Los niños -afirmaba- lo saben intuitivamente; si no les contagiamos nuestros miedos y nuestro dolor, ellos tienen la capacidad de enseñarnos muchas cosas.
Llegó a los Estados Unidos en el año 1958. Comenzó allí su trabajo en un hospital de Nueva York donde se sintió horrorizada por el trato que se daba en los hospitales a los moribundos: “Se les aislaba, se abusaba de ellos; nadie era honesto con ellos”. Se convirtió en una voz crítica, que clamaba porque el paciente recuperase su intimidad y se le permitiese morir no entre los fríos muros de un hospital, sino en su casa, rodeado de sus seres queridos y permitiéndole despedirse en paz.
A diferencia de sus colegas y en contra de las pautas habituales de la época, decidió sentarse cerca de sus enfermos, dedicarles tiempo, atención y escucharles mientras ellos le abrían su corazón: “Mi objetivo era romper con la barrera de negación profesional que prohibía a los pacientes expresar sus más íntimas preocupaciones acerca de la propia muerte”.
Mucho fue lo que ella aprendió de esta experiencia: vio que los niños dejaban este mundo confiados y serenos; observo que algunos adultos partían, después de superar la negación y el miedo, sintiéndose liberados, mientras que otros se aferraban a la vida sólo porque aún les quedaba una tarea que concluir, pero todos hallaban consuelo en la expresión de sus sentimientos y en el amor incondicional de quienes les prestaban atención. La gente no tiene miedo a morir, la gente tiene miedo a morir en una unidad de cuidados intensivos, alejados del alimento espiritual que da una mano amorosa , separados de la posibilidad de experimentar las cosas que hacen que la vida valga la pena.
Empezó impartiendo seminarios en los que participaban enfermos terminales que hablaban al público acerca de su situación y cómo la atravesaban. En 1968 estos seminarios se convirtieron en cursos acreditados. Hoy los estudios sobre la muerte y el morir forman parte de la formación de los estudiantes de medicina de muchos países.
Su primer libro “Sobre la muerte y los moribundos” publicado en 1969 hizo de Kubler Ross una autora conocida internacionalmente. En el explicaba sus experiencias con más de 500 enfermos al final de la vida. Este libro fue un best seller y una revolución en su momento porqué era una llamada a la humanización, al trato con los enfermos en esta última etapa de la vida, una invitación al diálogo honesto y franco acerca de sus preocupaciones, y un signo de esperanza de que esta etapa puede tener un significado de esperanza y plenitud si se afronta sin dolor físico, con conciencia y acompañado de los seres queridos, todo ello con la ayuda de profesionales sensibles, honestos y preparados.
"Cuando se está junto a su cama y se les escucha de verdad -afirmaba- percibes que ellos saben que la muerte está próxima. Cuando el enfermo nos dice que sabe que va a morir, debemos aceptar su declaración sin contradecirla". Según Kubler-Ross, la comunicación, aunque el enfermo no pueda hablar, es continua; si prestamos atención, él nos dirá lo que necesita. Estas son las cuatro funciones que Kubler-Ross pide a los que acompañan a un moribundo: escucha verdadera y sin juicios, aceptación, permanecer a su lado y comunicación.
Elisabeth ayudó a muchos familiares a encajar su pérdida, a saber cómo enfrentarse a la muerte de un ser querido, les explicó cómo apoyar al moribundo, lo que debía hacerse en esos difíciles momentos y lo que debía evitarse. Bajo su tutela se crearon fundaciones y movimientos ciudadanos que reclamaban el derecho a una muerte digna. Y comenzaron a publicarse libros, gracias a los cuales miles de familias recibieron consuelo. Todo el dinero que ganaba gracias a ellos lo invertía en orfanatos y proyectos asistenciales, jamás en sí misma. Infatigable, estuvo junto al lecho de muerte de cientos de pacientes, ayudándoles a enfrentarse a su situación, a aceptarla, a comprenderla, y en definitiva a morir con esperanza. Ella fue la primera psiquiatra que describió las fases de la muerte: pánico, negación, depresión, pacto y aceptación, que se convirtieron en un clásico de la psiquiatría.

En 1970 Kubler-Ross empezó a explorar la posibilidad de la existencia de vida después de la muerte. La Universidad de Chicago cuestionó su trabajo y la despidió. A partir de entonces decidió dedicarse a la práctica privada dando conferencias, escribiendo y promocionando servicios de atención a personas en duelo y enfermas. Diseñó un curso /taller llamado “Vida Muerte y Transición” para personas que estaban afrontando todo tipo de pérdida. El símbolo que utilizó para estos cursos fue una mariposa ahora popularizada como icono de la muerte y la transición. Estos talleres llevan ofreciéndose desde hace más de 30 años en todo el mundo.
En 1975 Elizabeth publicó entrevistas y testimonios de personas que habían vivido experiencias en el límite y habían regresado. En estas experiencias, hoy muy conocidas y estudiadas, la gente habla de la muerte como una experiencia maravillosa y del reencuentro con personas amadas que han muerto antes. “No sólo creo que hay una vida después de la muerte, sino que lo sé, tenemos datos suficientes verificables y es importante compartir este conocimiento con la gente”.
Su trabajo sobre el más allá supuso un alejamiento de muchos estamentos médicos que habían valorado su trabajo como pionera del movimiento de paliativos. Pero jamás le importaron las opiniones ajenas y a pesar del escepticismo y del rechazo de muchos de sus colegas, siguió adelante con su trabajo, ya que después de entrevistar a miles de personas en trance de muerte, no tenía dudas acerca de la supervivencia del alma.
Elisabeth Kubler-Ross dedicó muchos años a dar conferencias por el mundo y escribió más de 20 libros sobre la muerte y la vida incluyendo: Vivir hasta despedirnos, Los niños y la muerte, SIDA el último desafío, La muerte: un amanecer, y su autobiografía, La rueda de la vida.
En su último libro, “Lecciones de vida” escribió acerca de los misterios de la vida y los vivos: “Quise, finalmente, escribir acerca de la vida y el vivir". Y nos invita a reflexionar acerca de nuestra propia vida: ¿Realmente es así como quiero vivir mi vida? Todos nos hemos hecho esta pregunta en algún momento. La tragedia no es que la vida sea corta, sino que a menudo solo tenemos una tardía percepción de lo que realmente importa.
Sus libros han sido traducidos a más de 25 idiomas. Fue merecedora de 28 doctorados Honoris Causa.

Se enfrentó a su propia muerte con la valentía que había afrontado la de los demás y con el coraje que aprendió de los más pequeños. Los últimos años sufrió varios infartos y sabía que su tiempo había concluido. A los 78 años falleció - hizo su transición - (como a ella le gustaba llamar al proceso de la muerte) rodeada de sus seres queridos. Su funeral fue distinto y muy emotivo. Asistieron fundadores de unidades de cuidados paliativos, de centros de duelo, centros para niños, programas para víctimas de abusos... En el entierro un rabí pronunció el responso, una india americana purificó a Elisabeth con humo para su viaje y un monje tibetano cantó textos del libro tibetano de los muertos... Se soltaron centenares de mariposas que se posaron sobre las personas presentes, y globos de ET - uno de sus personajes favoritos - con “Bienvenida EKR” escrito. Finalmente se esparcieron pétalos de rosas sobre su ataúd antes de depositarlo en la tierra.
Solía decir "Hazlo! No atreverte puede ser mucho más dañino que atreverte y equivocarte... Esto último al menos les da a los demás algo que perdonar, lo primero no les da nada"
Su coraje, su sentido del humor, su falta de miedo a la muerte y su capacidad para transmitir sus ideas, son un ejemplo a seguir.
Nos dejó, impreso en sus libros, un gran mensaje de amor.
The Elisabeth Kübler-Ross Foundation continua su labor. www.elisabethkublerross.com
Mercè Castells - Lic. en Psicología
www.Emprendedoras.com

miércoles, 24 de agosto de 2011

La verdad es una tierra sin caminos

Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ése es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada;

Ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente por algún sendero particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán lo imposible que es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. [...]

Todos ustedes dependen de algún otro para su espiritualidad, para su felicidad, para su iluminación... Cuando les digo: busquen dentro de sí mismos la iluminación, la gloria, la purificación y la incorruptibilidad del propio ser, nadie de ustedes quiere hacerlo. Puede que haya unos pocos, pero son muy, muy pocos. ¿Para qué, pues, tener una organización? Ningún hombre puede, desde afuera, hacerlos libres; ni un culto organizado ni la propia inmolación por una causa puede hacerlos libres. Ustedes utilizan una máquina de escribir para su correspondencia, pero no la ponen en un altar para adorarla. Sin embargo, eso es lo que están haciendo cuando las organizaciones se convierten en la principal preocupación. [...]

Pueden formar otras organizaciones y esperar a algún otro. Esto no me concierne, como tampoco me concierne crear nuevas jaulas y nuevas decoraciones para esas jaulas. Mi único interés es hacer que los hombres sean absoluta, incondicionalmente libres.

Krishnamurti

domingo, 10 de julio de 2011

Envidia, compasión, nacimento

Nos movemos entre el odio y el amor con demasiada frecuencia, como si la elección del amor incluyera también el odio.
Otros dos parámetros entre los que nos movemos son la envidia y la compasión. No sé cómo llamar el que te dé pena alguien. Se trata de un que te dé pena en el que está inserta una cierta alegría por no estar tú en esa situación, por ser mejor, estar más dotado que esa persona. Además hay cierta dosis de paternalismo, como si el otro fuera subnormal o inferior a ti y necesitara necesariamente  tu ayuda o tu consejo para salir de esa situación. Sé que estoy exagerando los rasgos, es como un aumento al microscopio para verlos mejor.
En la envidia hacia otra persona por su situación o sus cualidades hay tristeza por la propia situación, cierta sensación de no valía, cierto deseo de ver al otro en tu mismo nivel en esas escalas verticales en las que movemos nuestras relaciones. Limitando las relaciones con la ley de la gravedad, haciendo existir el arriba y abajo en las relaciones en vez de la dispersión atómica. ¡Muy terrícolamente atrasado!
Aceptar como posible y natural la variabilidad en las relaciones, el universo cambiante y móvil, la existencia a la vez de hayas y lagartijas. El valor de la existencia per se, de la vida por vida y por su mismo existir.
¿Qué pasa en nuestro cuerpo? ¿Se pelean sus partes?
Los ojos los tenemos arriba, ¿desprecian ellos a nuestros pies de barro?
Nuestros pies se mofan de los delirios de la cabeza; el ombligo bosteza aburrido; el corazón late desesperadamente, oscilando, movido como una hoja por el huracán de las emociones.
¿Cuál es la jerarquía? ¿Quién manda? ¿Quién vale más en nuestro cuerpo?
Termino con la imagen de mi hija durmiendo plácidamente en mi útero. Está cabeza arriba, no debe de entender mucho de fuerzas gravitatorias, de posiciones espaciales. Ya aprenderá que está en el planeta tierra y se nace boca abajo.
(Entrada en el diario del 30/10/1993. Mi hija no se dio la vuelta y nació por cesárea al día siguiente)

domingo, 19 de junio de 2011

La hora que nunca brilla

Hola Lena, ¿cómo has amanecido?
Me gustó tu fiestita ayer, con tanta gente, tan variada y de buen rollo.
Hoy a la mañana me he acordado de ti, por  eso el post.
Me he despertado y Luis, mi hijo, no había llegado: subidón de angustia y de pensamientos recriminatorios: mala madre, mala madre, mala madre....
me doy cuenta de que me miro con unos ojos ajenos, fuera de mi, que me juzgan y me critican.
He intentado buscar otra mirada y he recordado la gente que me quiere o me ha querido y, entre otros (Rosa, mi madre, Carlos...) has aparecido tú.
Sólo quería darte las gracias y mandarte una canción que hoy he recordado de nuevo.
Bss desde "la hora que nunca brilla"

domingo, 8 de mayo de 2011

Letra de redemption song en español


Viejos piratas, si, ellos me robaron
Y me vendieron a barcos mercantes
minutos despues me sacaron
del agujero mas cruel
Pero mis manos se hicieron fuertes por la mano del todopoderoso
Nos levantamos triunfalmente en esta generacion
  Todo lo que siempre he tenido  canciones de libertad
¿Nos ayudas a cantar estas canciones de libertad?                                                  
Porque es todo lo que tengo...
canciones redentoras, canciones redentoras
Emanciparte de tu esclavitud mental
Nadie excepto nosotros mismos puede liberar nuestras mentes
No tengas miedo de la energia atomica, porque ninguno de ellos puede detener el tiempo.
Cuanto tiempo mas tardaran nuestros profetas, mientas nos quedamos mirando a otro lado.
Alguien dijo "esto es solo una parte, debemos también nosotros escribir en el libro"
Porque no ayudas a cantar... estas canciones de libertad
Porque es todo lo que tengo
Canciones redentoras...
canciones redentoras...
canciones redentoras...

Nadie excepto nosotros mismos puede liberar nuestras mentes (redemption song)

Old pirates, yes, they rob I;
Sold I to the merchant ships,
Minutes after they took I
From the bottomless pit.
But my hand was made strong
By the 'and of the Almighty.
We forward in this generation
Triumphantly.
All I ever had is these songs of freedom                 

Won't you help to sing
These songs of freedom? -
'Cause all I ever have:
Redemption songs;
Redemption songs.

Emancipate yourselves from mental slavery;
None but ourselves can free our minds.
Have no fear for atomic energy,
'Cause none of them can stop the time.
How long shall they kill our prophets,
While we stand aside and look? Ooh!
Some say it's just a part of it:
We've got to fulfil de book.

Won't you help to sing
These songs of freedom? -
'Cause all I ever have:
Redemption songs;
Redemption songs;
Redemption songs.

domingo, 1 de mayo de 2011

Oración

"Paz a los hombres de mala voluntad y que se ponga fin a toda venganza y a toda exigencia de castigo y sanción. Las crueldades cometidas superan toda medida; están más allá de toda capacidad humana de comprensión, y los mártires son innumerables. Por eso, oh Dios, no pongas en la balanza de la justicia sus sufrimientos, para cargarlos a la cuenta de sus verdugos, sino retribúyelo de otra forma.
Cuenta más bien a favor de los verdugos y los delatores y los traidores todo el valor y la fuerza anímica de los otros, su anonadamiento, su elevada dignidad, su callado empeño en todo, la esperanza que no se dio por vencida, y la valerosa sonrisa que hizo olvidar las lágrimas, y todos los sacrificios, todo el ardiente amor, todos los lacerados y atormentados corazones que, no obstante, permanecieron siempre fuertes y confiados frente a la muerte y con la muerte. Que todo eso, Dios mío, cuente ante ti como rescate para redención de la culpa, para una resurrección de la justicia -que lo que cuente sea lo bueno y no lo malo. Y, en la memoria de nuestros enemigos, que no sigamos siendo sus víctimas, que no seamos ya su pesadilla, su terror nocturno, sino más bien su ayuda para que abandonen su locura...
Solo esto se espera de ellos -y que nosotros, cuando todo haya pasado, podamos volver a vivir como hombres entre los hombres, y que en esta pobre tierra venga de nuevo la paz a los hombres de buena voluntad, y que venga también la paz a todos los otros."
(Atribuida al rabino Leo Baeck, compuesta en 1946 y extraída del libro de Viktor Frankl y Pinchas Lapide Búsqueda de Dios y sentido de la vida Ed. Herder)

jueves, 21 de abril de 2011

no me iré sin decirte adónde voy 2

Luego deberás aprender a no doblegarte ante lo que espera la gente de ti, a no plegarte siempre a sus criterios, a sus valores, sino a atreverte a mostrar tus diferencias, a veces incluso cuando éstas resulten molestas e incómodas. En resumen, abandonar la imagen que deseas dar a los demás y aprender a no preocuparte mucho de lo que opinen de ti.
Cuando asumas plenamente tus diferencias, entonces podrás estudiar las de los demás y, si es el caso, adaptarte a ellas. Así podrás aprender a comunicarte mejor, a entrar  en contacto con desconocidos y crear una relación de confianza, ser aceptado por personas que no funcionan como tú. pero primero es necesario que hayas aceptado lo que te hace único; de lo contrario los demás seguirán eclipsándote siempre.

no me iré sin decirte adónde voy

El causante detodos tus problemas es tu miedo a la gente. No sé si en realidad eres consciente,pero no sólo no te atreves a imponerte, ni siquiera a expresar tus deseos, sino que te cuesta mucho ir contra la voluntad de los demás y verbalizar una negativa. En resumen, no vives en realidad tu vida, sino que actúas en función de los demás, por miedo a sus reacciones. las primeras tareas que voy a encomendarte te enseñarán a vencer tu aprensión a mostrarte en desacuerdo, a atreverte a contradecir a los demás para expresar tus deseos y obtener así lo que quieres

lunes, 18 de abril de 2011

reconocimiento

Mi querida Mª Elena:
He llegado sin contratiempo a mi ciudad. El tiempo es inmejorable, los árboles nos ofrecen sus mejores verdes primavera y yo me deslizo por las calles.
Quería hablarte de mi última lectura y mi última experiencia. El libro es No me iré sin decirte adónde voy delaurent gounelle, planeta.
Un hombre a punto de suicidarse es guiado a través de una serie de ejercicios para recuperar la confianza en si mismo, para poder ser feliz...
El marco teórico propuesto en el el libro es que vamos grabando formas de comportarnos, respuestas automáticas que el cerebro selecciona cuando nos volvemos a encontrar en situaciones similares. Si aprendemos a tener otro tipo de respuestas, ofrecemos al cerebro la posibilidad de escoger entre un abanico más amplio y no caer en la repetición continua de viejos comportamientos.
¿Nunca te has visto haciendo cosas que no deseas hacer, contestando con un tono de voz que no quisieras emplear, arrastrada por la situación, empleando los recuraos que copiaste de alguien -posiblemente tu madre- en la infancia?